Nota histórica: esta entrada se reconstruye a partir del archivo de conversaciones. El 13 de mayo de 2025 es la primera fecha conservada de esta etapa; el artículo fue editado y publicado después.

Primero había que encontrar una IA que entendiera la idea

Antes de que existiera el nombre AUR, hubo intentos con distintas herramientas de IA. El primer problema no era elegir un lenguaje de programación ni un exchange de criptomonedas. Era encontrar un modelo capaz de seguir una idea todavía incompleta: observar el mercado, analizar mucha información y ayudar a tomar mejores decisiones.

Después de varios intentos, Gemini resultó ser el socio más lógico en aquel momento. No porque ya tuviera la respuesta, sino porque permitía desarrollar la idea mediante una conversación larga, paso a paso.

El primer paso concreto conservado: criptomonedas y Excel

El 13 de mayo de 2025 aparece una pregunta sobre construir en Excel una herramienta para monitorizar el mercado de criptomonedas, analizarlo y obtener señales de compra o venta. Frente al AUR actual parece algo pequeño, pero el núcleo ya estaba ahí: el ordenador debía hacer más que mostrar el precio.

Excel era un punto de partida natural. Muy pronto aparecieron sus límites: datos desde APIs de exchanges, actualizaciones automáticas, más cálculos y la necesidad de funcionar sin atención humana constante.

Dos minutos después cambió la dirección

La siguiente pregunta fue sencilla: ¿qué sería mejor que Excel? La respuesta llevó hacia Python, capaz de recopilar datos de exchanges, analizarlos, hacer backtesting y, con el tiempo, automatizar el trading.

En esa conversación aparecieron conceptos que volverían durante meses: Python para trading, análisis de datos, APIs de criptomonedas, backtesting y la posibilidad de construir un bot de trading automatizado con IA.

Todavía no era el AUR de hoy

Al principio dominaban indicadores técnicos, señales de compra y venta y optimización de parámetros. El AUR actual es mucho más escéptico con ese enfoque. Por eso este capítulo importa: muestra el camino desde “¿cómo construyo un bot de trading de criptomonedas?” hasta “¿podemos detectar información que aparezca antes del movimiento del precio?”.

El primer paso no fue construir el bot. Fue encontrar una IA con la que realmente se pudiera empezar a construir la idea.

Lo que vino después

La idea se unió pronto al aprendizaje del uso de IA, prompting y creación de código sin una formación clásica como programador. En pocas semanas llegarían un VPS, scripts, datos de exchange y una ambición mucho mayor. El Diario de AUR reconstruirá ese camino en orden, incluidos los errores y los cambios de dirección.

AUR sigue siendo un proyecto de investigación. Estas entradas históricas documentan su desarrollo; no son asesoramiento de inversión ni prometen beneficios.